Se empodera perfectiblemente la paz en Colombia. De un lado, un proceso de negociaciones de paz con alcances significativos y sin presedentes en la trayectoria de las negociaciones de paz enrre el Estado y la insurgencia; y del otro, distintos sectores de la sociedad civil proponen valiosas iniciativas de paz y las colocan en movimiento. Comparto en este artículo, la convocatoria a una importante iniciativa de paz de la sociedad civil en Colombia: el Pacto Nacional de Paz, que se viene dinamizando desde noviembre de 2013. Esta convocatoria fue elaborada por todas las organizaciones impulsoras de dicho Pacto. Ver web del Pacto Nacional por la Paz: https://www.facebook.com/pactonacionalporlapaz?ref=ts&fref=ts

"En la última etapa del largo camino para terminar la guerra y
construir la paz en Colombia, el gobierno nacional y las FARC han
concertado y desarrollado una mesa de diálogo y negociación en la cual
se han construido importantes coincidencias; y los reiterados anuncios
de las partes indican que estamos prontos al inicio de negociaciones con
el ELN. Llegar a un acuerdo para la terminación del conflicto armado
entre el gobierno y esas guerrillas es la expectativa de la inmensa
mayoría de colombianos y colombianas.
Así como el gobierno y las insurgencias tienen la responsabilidad
histórica de llegar a un acuerdo final, los ciudadanos y la sociedad en
su conjunto tenemos la responsabilidad de rodear tal iniciativa, de
exigirle a las partes permanecer en la mesa de diálogos hasta la firma
de un acuerdo y de trabajar en la preparación de las condiciones para la
implementación de los acuerdos y la construcción de la paz integral y
duradera.
Las negociaciones entre los actores armados para la terminación del
conflicto crean condiciones propicias para que la sociedad pueda
participar en la transformación de los factores estructurales
relacionados con la disputa violenta por el poder. Es tarea de la
sociedad en su conjunto asumir este momento para construir los cimientos
de la paz integral, que hagan creíble el no retorno a la guerra.
El
Pacto Nacional por la Paz es un ejercicio que
busca fundamentalmente la adopción de consensos y acuerdos políticos
firmes y duraderos entre actores de la sociedad colombiana, sobre los
temas estructurales asociados al conflicto armado interno, de modo que
se prefiguren las bases de una sólida democracia y de formas superiores
de convivencia.
El
Pacto Nacional por la Paz requiere y propicia una
expresión social muy amplia con iniciativa ética y política capaz de
inclinar el curso de los acontecimientos a favor de la paz, ayudar a
subsanar las debilidades y crisis propias de la mesa de negociaciones y
asumir la transición hacia una democracia auténtica, justa y equitativa.
Es preciso que la paz sea política de Estado y los debates partidarios,
en los medios y entre la ciudadanía, superen la contradicción entre paz
negociada y guerra, y se concentren en los contenidos sustanciales de
la paz tales como la profundización y ampliación de la democracia y la
vida digna para todas las colombianas y los colombianos.
¿Quiénes lo construiremos?
Quienes tomamos esta iniciativa somos actores de la sociedad civil y
de la sociedad política con el pleno interés y la total voluntad de
contribuir a la terminación del conflicto interno armado. Queremos
hacerlo mediante el diálogo tripartito Estado-Insurgencia-Sociedad para
comprometernos con el proceso de construcción de la paz integral,
estable y duradera.
El Pacto Nacional por la Paz convoca a todos los sectores sociales
del país; a las organizaciones comunitarias y movimientos sociales, a
los sindicatos, a los gremios empresariales y a los empresarios, a los
partidos políticos, a las comunidades académicas, a periodistas y
generadores de opinión, a los pueblos indígenas y afrodescendiente, a
iglesias, a ciudadanos y ciudadanas no organizadas, a organizaciones de
jóvenes y estudiantes, a las organizaciones de mujeres, a los grupos y
procesos de niños y niñas.
Alcance del Pacto Nacional por la Paz
El Pacto Nacional por la Paz se basa en unos acuerdos mínimos sobre
su alcance y posibles contenidos. Quienes hacemos este Llamado,
reafirmamos:
1. El apoyo al proceso de negociación
Colombia necesita terminar este conflicto armado. Sin vacilación ni
reserva de ningún tipo apoyamos las actuales conversaciones emprendidas
por el gobierno nacional y las FARC-EP en La Habana, llamamos a que se
formalicen los diálogos entre el gobierno y el ELN, y los exhortamos a
pactar la terminación del conflicto y la apertura de caminos para la
construcción de la paz estable y duradera.
La decisión de construir este Pacto Nacional por la Paz va acompañada
de nuestra disponibilidad para participar en la refrendación e
implementación de los acuerdos, como también para lograr que cada vez
más colombianas y colombianos se comprometan con participar en una fase
de transición, con la implementación de los acuerdos.
2. La voluntad de buscar caminos de reconciliación y convivencia ciudadana
Avanzar hacia el “Nunca Más” o no repetición de las atrocidades del
conflicto requiere de un proceso decidido de verdad, justicia y
reparación para las víctimas. Tal proceso debe apoyarse en ejercicios de
reconstrucción de la memoria, de una Comisión Nacional de la Verdad y
de prácticas locales, sectoriales y culturales de reconciliación y
convivencia entre actores antes enfrentados violentamente.
3. El compromiso en la ampliación de la democracia
La paz estable y duradera requiere de un gran pacto político para:
rescatar el Estado Social de Derecho; ampliar y fortalecer la democracia
directa, participativa y representativa; consolidar un gran movimiento o
convergencia civil (social y política) que se constituya en fuerza
determinante de las soluciones políticas y negociadas de los conflictos
en el país; y dar el salto hacia una cultura política incluyente y
respetuosa de la pluralidad étnica, social y cultural de la nación.
Es tarea de la sociedad participar en la re-construcción de la
democracia como espacio de la acción política; generar escenarios de
diálogos multilaterales; ambientar y preparar los escenarios
territoriales para el pos conflicto; y ejercer una acción de veeduría
activa frente al cumplimiento de los acuerdos. Así, podemos avanzar
hacia una política pública de paz, que se asuma como política de Estado.
4. La disposición de pactar un modelo de desarrollo equitativo e incluyente
Hay un consenso creciente en que el modelo de desarrollo requiere
transformaciones que permitan superar la inequidad y la exclusión, así
como prevenir nuevos conflictos y formas de violencia. La paz estable,
duradera y con justicia social requiere de la concertación de las
políticas económicas en todos los territorios y con todos los sectores;
necesita garantías eficaces y mayores condiciones para el ejercicio
progresivo de los derechos económicos, sociales y culturales; demanda
incorporar un enfoque afín con los derechos de la naturaleza; y necesita
reglas de juego claras y transparentes para todas las partes o agentes
involucrados en el modelo de desarrollo.
5. La Importancia de la Educación y la Pedagogía para la Paz
Es necesario continuar y ampliar la reflexión crítica sobre la
educación y su papel en la formación ciudadana, el ejercicio de la
participación democrática, la construcción de visiones compartidas de
futuro y la transformación social y política de los conflictos, sin el
uso de la violencia.
Respondiendo a las necesidades del presente, la construcción de
condiciones para la paz y la reconciliación, exige un marco ético y
pedagógico que ofrezca elementos teóricos y prácticos, que se constituya
en referente colectivo para la acción social, la gestión empresarial y
la administración pública, a partir de una política educativa y
pedagógica que privilegie la solidaridad, el reconocimiento y la
valoración de la diversidad cultural y ambiental, el respeto de los
derechos humanos, la apropiación de una cultura de diálogo y el des
aprendizaje de la violencia.
Colombia está madura para un Pacto Nacional por la Paz
En los meses recientes ha ido creciendo el número de acciones de
movilización, deliberación y mandato por la paz emprendidos por actores
nacionales y territoriales. Entre los elementos comunes de estas
expresiones que facilitan la unidad de acción por la paz, y que permiten
avanzar en la construcción del Pacto, se encuentran:
- La demanda y el apoyo al Gobierno Nacional y a las FARC-EP para que
permanezcan en la mesa hasta acordar la terminación del conflicto.
- El apoyo al cumplimiento de la agenda y de los acuerdos a que lleguen las partes según los términos del Acuerdo General.
- El apoyo a la participación ciudadana eficaz en la discusión de los seis (6) puntos de la Agenda y su preámbulo.
- La disposición a contribuir con elementos debatidos y compartidos a
la superación de las dificultades en las discusiones de la mesa o fuera
de ella.
- La demanda a los grupos insurgentes para que vinculen sus acciones al proceso de salida política del conflicto.
- La defensa del derecho a que el diálogo político para la paz se
desarrolle públicamente entre todos los actores sociales y políticos,
incluidos los movimientos insurgentes.
- La demanda de des escalar el enfrentamiento verbal y militar para
que el país amplíe su credibilidad en los procesos de paz y
reconciliación.
- La visualización de una política nacional de paz que comprometa al
mayor número de actores en la construcción de la paz estable y duradera.
- El convencimiento de reivindicar y poner en primer plano a las
víctimas del conflicto armado colombiano a partir de una política de
verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición, que incluyan
mecanismos de justicia transicional.
- La aceptación de caminos que faciliten la conversión de los proyectos armados insurgentes en proyectos políticos democráticos.
A estos hechos nacionales debe agregarse la decisión estratégica de
la cooperación y la comunidad internacional de apoyar la terminación del
conflicto armado en Colombia, la implementación positiva de los
acuerdos y la consolidación de la paz estable y duradera.
¿Cómo construir el Pacto?
Con la participación de todos los actores y sujetos mencionados. En
consonancia con el espíritu de un Pacto Nacional por la Paz, debemos
apoyarnos en metodologías concertadas entre los actores, flexibles y
participativas, y en las prácticas pedagógicas existentes en los ámbitos
social e institucional.
El horizonte es construir el Pacto a partir de pactos regionales y
sectoriales simultáneos. Dichos pactos pueden tener múltiples
modalidades: mesas de diálogo, conversatorios, talleres, seminarios,
constituyentes locales, asambleas, convenciones o congresos.
Una vez aceptadas las premisas planteadas como ejes articuladores del Pacto, se propone la siguiente ruta:
- Las organizaciones y personas comprometidas incluyen el Pacto
Nacional de Paz en sus agendas institucional, política, de interlocución
y de incidencia. Lo anterior implica la construcción de pactos
bilaterales, sectoriales, locales/regionales en sus acciones cotidianas.
- Se conforma una Comisión Nacional Impulsora de, al menos, 50 personas.
- La Comisión Nacional Impulsora desarrollará una pedagogía para la
paz y la reconciliación con metodologías participativas y actividades
complementarias con la intención de pasar de la aproximación y el
intercambio a la concertación de pactos.
- Tales acuerdos se consolidan y legitiman en los escenarios locales y
regionales, y en las múltiples expresiones de la sociedad civil y la
sociedad política.
- Se conforma una Comisión Sistematizadora que recoja y retroalimente
los pactos locales, regionales y sectoriales con el objetivo de
estructurar la propuesta de Pacto Nacional por la Paz.
- En julio de 2014 quedará listo el Pacto Nacional por la Paz y el 7
de agosto de 2014 se entregará al país y al próximo Presidente de la
República como un Mandato Ciudadano para hacer de la paz una política de
Estado".
Bogotá, Marzo de 2014.
Comité Nacional Impulsor del Pacto:
Redprodepaz- Red Nacional de Programas Regionales de Desarrollo y Paz,
FIP- Fundación Ideas para la Paz, CINEP- Programa por la Paz,
CCONG-Confederación Colombiana de ONG, Ponificia Universidad Javeriana,
Justapaz, Corporación Ensayos, Planeta Paz, Red de iniciativas y
comunidades de paz desde la base, Pensamiento y Acción Social, Ruta
Pacífica de las mujeres, Mencoldes- Fundación Menonita Colombiana para
el Desarrollo,
La Salle-Secretaría de Pastoral,
REDEPAZ, Fundación CHASQUIS Comunicación, Pacto Ético por un país en
paz, IEP-UNAB, Iniciativa de mujeres colombianas por la paz.
Acompañantes Internacionales
Paz y Justicia Ecuador, ICED- Instituto Caribeño
para el Estado de Derecho, Panamá SERPAJ- Servicio Paz y Justicia, ReD –
Rodeemos el Diálogo, Fundación Arias para la paz y el progreso humano,
Clave- Coalición Latinoamericana para la prevención de la violencia
armada.