lunes, 5 de julio de 2010

El poder de hacer las paces


Mi compañero del doctorado en Paz, Conflictos y Democracia, en la Universidad de Granada, Juan Bautista Codorníu Solé, que es un académico y artista a la vez, escribio una linda canción, que según me contó, encontro su inspiración en las resistencias para la paz de Colombia, cuando abordabamos el tema en un seminario, y se proyectaba un documental sobre la marcha en el 2004 de los indìgenas del Cauca.

Recuerdo que Juan me dio la letra de la canción y a mi me pareció hermosa, pero entre viaje y viaje la habia extraviado, y solo hasta hace unos dìas la volvi a encontrar entre algunos documentos. Volvi a disfrutar de esta letra y de la sensibilidad de Juan, y decidi entonces publicarla en el blog, como reconocimiento a Juan y su bella creación, y por supuesto, a las resistencias para la paz de Colombia que inspiraron a Juan. Transcribo a continuación, textualmente, la bella canciòn, y queda a Juan la tarea de colocarle la música y cantarla en alguno de nuestros encuentros en torno de la Paz Imperfecta:

EL PODER DE HACER LAS PACES

"Que se nos quiera engañar
Que se nos gane
Sin que nos quiebre la voluntad
Aunque nos hielen la sangre

Que no se acabe el cariño
Que se marche la pena
Y que nunca se nos olvide
Cómo se hacen las paces

Que se nos vayan las letras
Desafinemos acordes
Que se acabe el alcohol
Y se nos haga tarde

Que se nos pase el arroz
O se nos abran las carnes
Pero que nunca se nos olvide
Cómo se hacen las paces

Aunque sea invierno
Aunque te heche de menos
Aunque se rian
Aunque nos fallen

Aunque aparezca el dolor
Aunque alguien nos falte
Pero que nunca nos nieguen
El poder de hacer las paces

Que no se acabe el cariño
Que se marche la pena
Que nunca se nos olvide
Cómo se hacen las paces

El poder de hacer las paces
Cómo se hacen las paces".

Juan, muchas gracias.....

Nota:

  • En la foto, de derecha a izquierda: Juan Bautista Codorníu Solé, autor de la canción, Edurne Aranguren, y Luis Sanchez, cuando compartíamos el año pasado en la bella Granada, en el Carmen de la Vitoria, en el encuentro del grupo de investigaciòn de paz imperfecta.

domingo, 20 de junio de 2010

Encuentro e intercambio de procesos y experiencias de construcción de paz


La paz y su construcción encontraron nuevos escenarios de expresiòn en el intercambio realizado del 12 al 16 de junio pasados, entre representantes de la experiencia indígena del Proyecto Global de Jambaló y representantes de la experiencia campesina de la Asociaciòn de Trabajadores Campesinos del Carare, en adelante ATCC.

Los indígenas Hermes Pilcue y Arnulfo Martinez, el primero de ellos coordinador de la Escuela Integral de Formaciòn y autoridad tradicional , y el segundo, secretario logìstico de la Escuela en mención y destacado líder de las juventudes de Jambaló, visitaron el área de influencia de la ATCC. Fue un largo viaje, desde el sur de Colombia hasta el Magdalena Medio Santandereano, desde los indìgenas del Cauca para los campesinos y afrodescendientes que integran la ATCC, y desdel frio del páramo hasta el calor intenso.

El encuentro, largamente esperado tanto por los representandes del Cabildo de Jambaló como por los de la ATCC fue muy positivo, propositivo y provechoso. La agenda la propuso la directiva de la ATCC, y la metodologìa privilegio espacios amplios y espontáneos que permitieran el dialogo e intercambio profundo. Además, contamos con la grata compañia de Jan y Agnes, cooperantes de la Agencia Peace and Word de Suiza.

Desde que Hermes, Arnulfo y quien escribe este artículo, subimos al avion con rumbo a la ATCC, los primeros no dejaron de filmar y tomar fotos, como queriendo capturar todos los segundos, detalles y actividades de lo que significaba para ellos un gran acontecimiento.

Luego de tomar dos aviones, un microbus, una chiva y una lancha, por fin los indìgenas y yo estabamos en la ATCC. Los campesinos los recibieron con afecto y respeto, reconocíendolos como "maestros de la resistencia para la paz de Colombia", según las palabras de Mauricio Hernandez. Luego, los mayores de la ATCC, líderes históricos del proceso y depositarios de la memoria histórica del mismo contaron a los indígenas sobre su proceso de poblamiento, la violencia que padecieron, el surgimiento de la ATCC y los diálogos históricos que les hicieron merecedores del Nobel alternativo de paz. A su vez, Luis Carlos Renteria les compartió sobre la historia reciente y Mauricio Hernandez les hablo sobre su comprensiòn de la paz como imperfecta y construcciòn cotidiana, que obliga a estar atentos y no bajar la guardia. Lucho Serna, presidente de la ATCC les dió la bienvenida y les hizo entrega de la camiseta con los símbolos de la ATCC y la incripción: Trabajamos por la paz, explicando que quien la porta comparte los principios de la ATCC.

Por su parte, los indìgenas socializaron aspectos importantes de su cosmovisión, sus símbolos, sus autoridades espirituales o The´walas, su resistencia histórica, sus procesos organizativos, y su aplicaciòn de justicia propia. Enfatizaron en su relación armónica con la naturaleza, explicando que en su cosmovisión, seres humanos y naturaleza se complementan entre si. También compartieron algunos aspectos de su espiritualidad, se refirieron a los espíritus de la naturaleza y a los ritos de su cotidianidad. Hicieron una presentaciòn en Power Point sobre la localizaciós y caracterización de Jambaló, su proceso organizativo, y presentaron un video sobre el ritual de Sakelum. Al finalizar, Hermes canto en nasayuwe y en castellano apartes de una bella canción:

Que lindo es quererte por mi raza que habita en ti,
Si esto es querer, hermanos somos los que aqui estamos hasta morir.....

Durante el encuentro se propicio una visita e intercambio con representantes de ASODECAR y de las veredas la Pedregoza, Mata de Guadua, el Pescado, y la Caoba, y en estas últimas veredas los campesinos consideraron que el tiempo había sido corto y solicitaron a los indìgenas una nueva visita. También se visitaron plantaciones de caucho, papaya y ñame, y los campesinos obsequiaron semillas a los indìgenas.

Los indìgenas se despidieron agradecidos y con el propósito de volver pronto, y yo gratamente sorprendida y complacida les manifeste que el encuentro habia sido para mi una valiosa oportunidad para conocer nuevos aspectos de sus procesos, profundizar en los ya conocidos, y palpar expresiones reales de paz imperfecta y construcción de paz.


NOTAS

1. En la foto superior, en su orden: Arnulfo, Hermes, quien escribe este artículo, Luis Carlos Renteria, Lucho Serna, Jan y Mauricio.

2. En la foto intermedia: Arnulfo, Mauricio y Hermes cuando nos dirigíamos a la Pedregoza.

3. La foto inferior, que es verdaderamente histórica por que en ella participan lìderes históricos y fundadores de la ATCC como Simón Palacios, Ramón Córdoba y Herctor Piñeres "el Llanero"; miembros de la directiva de la ATCC como Mauricio Hernandez y Braulio Mosquera; Hermes Pilcue y Arnulfo Martinez del Cabildo de Jambaló; y quien escribe este artículo.

domingo, 6 de junio de 2010

Flotilla de la libertad ejercicio de resistencia para la paz















La franja de Gaza es un territorio Palestino, densamente poblado, donde se asientan aproximadamente un millon y medio de personas en sólo 362 Km2, es decir, 3.880 personas por kilómetro cuadrado. Bordeado por el Mediterraneo, se ubica entre Israel y Egipto, Estados vecinos que en la historia reciente le han impuesto "bloqueos", que han afectado considerable y prolongadamente a la poblaciòn civil, generando una crisis humanitaria de significativas proporciones. Por cuenta de estos bloqueos se ha restringido en forma severa desde el paso de alimentos y mediacamentos, esenciales para la supervivencia, pasando por el de implementos de trabajo y educación como papel y lapices, hasta el servicio de energia, entre otros.

Son complejas y diversas las causas generadoras del conflicto armado entre Israel y Palestina, caracterizado por su larga duración, al superar 30 años, y por contar con un elevado número de vìctimas. En el 2006, el triunfo de Hamas en la elecciòn de la autoridad palestina, ha incidido en la expresión del conflicto en mención, dado que se ha convertido en una de las razones esgrimidas por los gobiernos de Israel y Egipto para imponer el bloqueo a la Franja Palestina. Según informe de la ONU, desde el 2007, fecha en que se instauró el ultimo bloque, en la Franja Palestina se ha triplicado la poblaciòn en pobreza, el desempleo ha alcanzado el 42%, la mitad de la poblaciòn recibe raciones de alimentos de emergencia, y 8 de cada 10 habitantes vive por debajo de la línea de pobreza.

En la Franja Palestina no solo se han expresado la violencia interna y externa, sino tambien una resistencia histórica que en algunos casos ha admitido el uso de la fuerza, y en otros sólo medios pacíficos. Dentro de estos últimos se destacan los esfuerzos de los civiles que en forma valerosa han buscado y ejercido mecanismos pacíficos para proteger la vida, la cultura, la integridad de la comunidad y la autonomìa, y superar, mediar, disminuir o transformar la realidad impuesta por el conflicto en menciòn. También desde Gaza se ha convocado la solidaridad y el ejercicio de resistencia para la paz de distintas expresiones internacionales del movimiento por la paz. Recordamos de manera especial, en el 2003, a Rachel Corrie, joven pacifista norteamericana, que perdio su vida cuando en un intento valiente por detener como escudo humano la agresión de una ecavadora israeli sobre una vivienda palestina, fue arrollada por el todo el poder aplastante y destructivo no solo de la maguina, sino del odio y la ceguera inmersos en la violencia de los conflictos bélicos y sus actores.

Por estos días la "Flotilla por la libertad", integrada por 6 embarcaciones, mas de 700 activitas del trabajo por la paz de 40 países, incluyendo dentro de estos a Maireaud Maguire, Nobel de paz irlandesa, representa un claro ejercicio de resistencia para la paz. La misión de esta iniciativa humanitaria internacional ha consistido en realizar desde métodos pacíficos, una ruptura al bloqueo impuesto a la población de Gaza, intervenir en favor de la abolición de esta medida, y aliviar el sufrimiento de la poblaciòn, producto de la escacez y las restrinciones generadas con el bloqueo, que han impedido la satisfacciòn de necesidades esenciales, ha agrabado sus condiciones de vida y ha puesto en riesgo su subsistencia.

La respuesta violenta del Estado de Israel a la "Flotilla por la Libertad", totalmente inadmisible y desbordada, coloca de presente la urgente necesidad de respaldar y acompañar las resistencias para la paz, la labor humanitaria nacional e internacional, y muy especialmente, realizar una gestiòn de incidencia para buscar la abolición del bloqueo a la Franja de Gaza, y la adopciòn de garantìas para que los Estados no respondan con violencia a este tipo de iniciativas.

La "Flotilla por la Libertad" evidencia ese poder pacífico transformador que se anida en todos los seres humanos y nos devulve la esperanza, y recuerda el aparte del poema "Amadores de sueños" de Gioconda Belli que dice:

En todas las profecias esta escrita la destrucciòn del mundo
todas las profecías cuentan que el hombre creará su propia destrucciòn,
pero los siglos y la vida que siempre se renuevan,
han creado tambièn una generaciòn de amadores y soñadores,
hombres y mujeres que no soñaron con la destrucciòn del mundo sino con la
construcciòn del mundo, las mariposas y los ruiseñores


domingo, 25 de abril de 2010

Encuentro sobre Construcción de Paz acompañado y dinamizado por Lederach

Con el apoyo de CORDAID, y la convocatoria de la Pastoral Social, la Iglesia Menonita, y Justapaz, entre otros, los días 23 y 24 de abril, se realizó en Bogotá el II Encuentro de construcción de Paz 2010, que estuvo acompañado y dinamizado por el académico John Paul Lederach, considerado como una autoridad sobre el tema en el mundo, por sus conocimientos y prácticas en torno del mismo. El evento contó con la participación de experiencias nacionales y locales de construcción de paz de la Iglesia Católica y las Iglesias cristianas y evangélicas, y de experiencias comunitarias emblemáticas como la Asociaciòn de Trabajadores Campesinos del Carare -ATCC-, Nobel alternativo de paz en 1991.

El propósito del encuentro:"consolidar espacios de diálogo colectivo hacia el desarrollo de una agenda estratégica y articulada, a través de líneas de acción en materia de construcciòn de paz en las que se reflejen las diferentes interpretaciones e iniciativas de paz que existen en el país y en la esfera internacional" (1). A su vez, los objetivos esperados fueron: promover un espacio de diálogo y reflexión entre l@s constructor@s de paz para identificar líneas de trabajo comunes y complementarias, y consolidar toda la informaciòn posible sobre las organizaciones de paz en Colombia para tener una base de datos actualizada (2).

En el evento en menciòn, John Paul Lederach presentó su enfoque de construcciòn de paz, representado en la pirámide de los tres niveles: el de base social, el medio de la telaraña, y el alto donde se ubican los actores con poder para negociar. Recordó que la paz se construye en dimensiones que van de abajo hacia arriba y de arriba hacia abajo. A su vez, profundizó en el modelo de la telaraña, y nos recreo con las experiencias de: los grupos de usuarios de bosques comunitarios de Nepal, la de las caminatas circulares de los abuelos de los subclanes de Somalilandia, y la de movilizaciòn y resistencia sexual de las mujeres de Liberia.

El modelo de la telaraña se estructura sobre el análisis de la labor que desarrolla la araña, para asemejarlo a la construcciòn de la paz. Al respecto, la araña parte de visualizar el espacio real con el que cuenta, identifica los puntos de anclaje que son los más importantes por que son los que duran mas, y los ejes por los que cruza los hilos. En el tejido de la araña la centralizaciòn es debilidad, y por el contrario, la descentralizaciòn es fortaleza; combina la independencia y la interdependencia al crear ejes en todos los lugares; y los hilos son flexibles, dado que la rigidez conlleva riesgo y poca duración.

Encontré que en Colombia se aplican todos los modelos de las experiencias mencionadas por Lederach. Los indígenas del Cauca hacen resistencia para la paz y se movilizan para caminar la palabra, las organizaciones de mujeres que luchan contra la guerra hacen resistencia para la paz y se movilizan en rechazo a la guerra, apoyo a las víctimas y clamor por la solución negociada al conflicto armado, las iniciativas de paz de base social aplican en lo local, lo zonal o lo regional el modelo de la telaraña en su ejercicio de construcciòn de paz, y se identifican redes de iniciativas de paz de base social, como la integrada por 29 de estas experiencias, apoyada por el Programa Suizo para la Promoción de la Paz en Colombia -SUIPPCOL-.

Comparto la consideraciòn de Lederach en su último libro: Imaginaciòn moral. El arte y el alma de construir la paz (3), en el sentido de que la construcciòn de la paz no depende de formulas, técnicas o teorías, ni propone soluciones, sino sugiere iniciativas y estrategias que permiten moverse de la violencia destructiva al compromiso social constructivo y la generación del cambio.

He sugerido en algunos encuentros de experiencias constructoras de paz de este país, la importancia de una ruta a seguir: inicialmente profundizar al interior de cada experiencia su propuesta de paz, articular esa propuesta con la de distintas iniciativas de paz de base social, y finalmente con otras iniciativas de la sociedad civil por la paz. De esta manera su incidencia podría ser mayor y a su vez estarían mas preparados para asumir su protagonismo como tercer actor en un proceso de negociaciones de paz.

El evento me parecio valioso e interesante, y lo relacione con el que Suippcol realizó los dìas 15 y 16 de abril de este año con el CRIC y distintas experiencia de la red de iniciativas de paz de base social que apoyan y acompañan. Celebre que esto estuviera ocurriendo en Colombia, pues recordé que en 1998 y 1999 cuando Marcela Salazar y quien escribe este artículo realizábamos un primer estudio sobre las iniciativas de paz de base social, en forma específica las Comunidades de Paz del Urabá antioqueño y chocoano, y la experiencia indìgena de la OIA, al socializar los hallazgos de la misma, recogidos en el libro de entonces (4), en algunos escenarios nos decìan que eran estas experiencias utópicas y se colocaba en duda sus alcances. Doce años después, es bastante lo que hemos avanzado, pues por el contrario, estas experiencias se reconocen en la actualidad como las expresiones mas reales y autènticas de construcciòn de paz en este país.

FUENTES DE INFORMACIÓN

1. Carta de invitaciòn al II Encuentro de construcción de paz 2010, suscrita por CORDAID.
2. Ibídem.
3. Lederach J.P., (2008), Imaginaciòn Moral. El arte y el alma de construir la paz, Bogotà, Editorial Norma.
4. Hernandez Delgado E. & Salazar Posada M., (1999), Con la esperanza intacta. Experiencias comunitarias de resistencia noviolenta, Bogotá, Editorial Arte y Folito.
5. La foto superior recoge el símbolo del encuentro.
6. La foto del medio registra a Lederach en una de sus intervenciones.

miércoles, 21 de abril de 2010

En COCOMACIA las mujeres se organizan y construyen paz



COCOMACIA es proceso organizativo, ejercicio de resistencia civil y experiencia de construcciòn de paz de las comunidades negras del medio Atrato chocoano, y en el imaginario de sus comunidades campesinas: "es la madre a quien se le debe todo"(1). Este proceso, que ha alcanzado una duraciòn de 27 años, ha dejado una profunda huella en las 124 comunidades negras que se asientan a lo largo de las 800 mil hectáreas que constituyen su área de influencia. Ha evidenciado extraordinarias capacidades y potencialidades, de las mismas, y un poder pacífico transformador con logros muy concretos: impedir pacíficamente la entrega en consesión del territorio ancestral por parte del Estado a algunas madereras, la titulación colectivamente del mismo, la protección de la cultura, el proceso organizativo de las comunidades negras en el medio Atrato, incidir en la expedidión de la ley 70 sobre la propiedad colectiva del territorio por parte de las comunidades en menciòn, la prevenciòn del desplazamiento, el retorno de poblaciòn desplazada, el desarrollo de importantes proyectos productivos, y en muchos momentos la disminución de la intensidad del conflicto interno armdo (2).

Al iterior de COCOMACIA se identifica la Comisiòn de Género, que valiosas y destacadas mujeres de la regiòn han generado y dinamizado desde el año 2000. En una conversaciòn informal por estos dìas en Quibdó, ellas me contaron sobre el origen, los principales logros, las dificultades y los proyectos desarrollados por su comisión. Advertí el orgullo y la alegria que sienten por lo que han hecho durante estos últimos 10 años.

Mujeres muy caracterizadas, alegres, dinámicas, inteligentes y disciplinadas están en el origen de la Comisiòn de Genero: Victoria Torres (q.e.d), Justa Mena, Maria del Socorro Martinez, Rubiela Cuesta, Ana Rosa Heredia, Cornelia Chavarro, Julia Susana Mena, Carmen Navia, Josefina Mena, Floralba Blandón, Ana Lorenza Mena, Miguelina Sanchez, y Andrea Mena, entre otras (3). Ellas comprendían que a COCOMACIA le hacía falta un espacio para la reflexiòn, el intercambio de opiniones y la acciòn de las mujeres en torno de su problematica, la de sus comunidades y la regiòn, en búsqueda de alternativas, y en procura de la transformaciòn de realidades impuestas por las violencias. Ellas "sabìan que como mujeres eran complemento de los hombres pero a su vez eran diferentes" (4).

El camino recorrido ha sido muy satisfactorio pero tambièn exigente, lo han caminado poco a poco, asumiendo retos y superando dificultades. Dentro de estas, la cultura patriarcal que dificultaba la comprensiòn adecuada de los significados del género, y que incumbía no solo a las mujeres, sino a la familia y la comunidad en general; y que no permitía que fas mujeres fueran percibidas como parte del trabajo que realizaba el proceso organizativo (5). Tambièn, tener que desarrollar su labor en medio de las violencias y a pesar de ellas, no contar con suficientes recursos de financiaciòn para poder movilizarse y ambientar el proceso en las 124 comunidades, y la condiciòn de la mayorìa de ellas, de cabeza de hogar, por haber perdido a sus compañeros por causa de la violencia o por terminación de la vida en pareja (6).

Sus logros han sido muy significativos: generar y consolidar la Comisiòn de Género, la Escuela de Género que permitiò la formación de un semillero de hombres y mujeres en torno del género y la convivencia pacífica entre hombres y mujeres; incidir para que se adoptara dentro de los reglamentos de COCOMACIA, que en la junta de cada Consejo Comunitario Local, Zonal y el Mayor hicieran parte por lo menos tres mujeres; la capacitación que han realizado en las comunidades para la consolidaciòn de la Comisiòn en mención; y los importantes proyectos productivos realizados, como el de artesanìas y el del restaurante: cocina popular campesina, en el que preparan los deliciosos platos propios de las comunidades negras (7).

Identican dentro de los principales proyectos que han desarrollado: el de la Escuela de Género que les apoyó Diakonìa; el de socializaciòn en las comunidades de la ley 1257 del 2008 sobre noviolencia contra la mujer y el Auto 092 del mismo año sobre dignidad de la mujer desplazada, apoyado por Cordai y Synergia; y las microempresas con capital semilla que han benficiado a mas de 100 mujeres de la regiòn (8).

Fue muy gratificane para mi conversar con ellas por estos dìas, encontrarlas tan dispuestas, activas y optimistas a pesar de tantas dificultades, reconociendo que han caminado y a su vez han hecho camino, y que han desplegando un extraordinario poder pacífico transformador. Sin lugar a dudas, en el dìa a dìa, desde sus capacidades y su unidad ellas han procurado la defensa de la vida, el territorio y la cultura; han trabajado por unas relaciones de género mas pacíficas y la dignificaciòn de las condiciones de vida de las mujeres en el medio Atrato; y han contribuido a generar alternativas de soluciòn para la sostenibilidad de muchas mujeres de la Comisiòn. Ellas como COCOMACIA han evidenciado toda la creatividad de los constructores de paz que hacen posible lo imposible.

FUENTES DE INFORMACIÒN

1. Hernandez Delgado E., (2004), Resistencia civil artesana de paz. Experiencias indìgenas, afrodescendientes y campesinas, Bogotá, Editorial Universidad Javeriana.
2. Conversaciòn informal con las integrantes de la Comisiòn de Género de COCOMACIA.
3. Ibíd.
4. Ibíd.
5. Ibíd.
6. Ibíd.
7. Ibíd.
8. Ibíd.

sábado, 27 de febrero de 2010

Desde la unidad y la organizaciòn comunitaria Jambalo resiste pacificamente a la guerra












Fue corto el tiempo de celebación por el reconocimiento de la Casa de las Américas a la ACIN, dado que el escalamiento del conflicto interno armado se hizo sentir en Caldono, Jambaló, Cajibio y Mondomo. De la alegria a la tristeza, de la normal cotidianidad a la zozobra, de la armoní a a la guerra, y de la confrontaciòn entre actores armados a la resistencia comunitaria noviolenta.

Como lo he manifestado en distintos documentos y en artículos de este blog, Jambaló es un territorio indìgena y al mismo tiempo un municipio de Colombia, donde aproximadamente 15.000 personas, 97% indígenas, han dinamizado el movimiento indígena que surgió con el CRIC en 1971 y el plan de vida que ellos mismos generaron en 1987. Es tierra de montañas, de ejercicio de resistencia indígena, de sueños comunitarios y realizaciones perfectibles de los mismos, de luchas por la protecciòn de aspectos vitales e invaluables: la vida en su comprensión más amplia, la cultura, el territorio, la autonomìa, y la integridad de la comunidad entre otros. Es un territorio donde se asientan pueblos indígenas alegres, laboriosos, persistentes, y disciplinados; en él los niños y las niñas, como los que se observan en la foto superior, alegran la cotidianidad y van a la escuela; y una comunidad organizada se moviliza desde las potencialidades de su cultura y sus recursos propios para construir su presente y su futuro, y responder a los desafíos que le imponen las violencias, las de la pobreza y la exclusiòn, y la del conflicto armado (2).













Nos preparábamos para dar comienzo a la sexta jornada presencial de la Escuela de Formación Integral, proyecto apoyado por la Delegación de la Unión Europea, cuando el conflicto en mención volvió a colocar a la comunidad en el medio de la confrontación, entre una insurgencia que lanzaba artefactos explosivos y un Ejército que desde el casco urbano respondía con ráfagas de fusil. Del hostigamiento se paso al combate, 4 horas en la madrugada y otras 4 en la tarde del sabado 20 de febrero, luego se registro el ataque a la torre de Comcel y la incomunicación de la poblaciòn civil, nuevas confrontaciones el miércoles 24 y sobrevuelos de aviones de la Fuerza Pública. Las consecuencias inmediatas: daños en 7 casas, el desplazamiento de la población a los sitios de concentración previstos en "el plan de emergencia" que los indígenas habían elaborado desde finales de la década de los noventa del siglo XX, en el marco de su ejercicio de autonomía o resistencia pacífica, como los denominamos desde la mirada externa; la comunidad expuesta a los artefactos explosivos que quedaron en los potreros y caminos; una población con traumas psicológicos; la suspensión de todas las actividades en el Resguardo y Municipio; y la necesidad extrema de abastecer los sitios de concentración para cubrir en ellos las necesidades esenciales de la población concentrada en ellos (3).










Destaco de manera muy especial la respuesta de los indígenas de Jambaló a la crisis humanitaria generada por la expresión del conflicto armado, que se caracterizó por: unidad entre las autoridades del Cabildo y las de la Alcaldía municipal, socialización con las comunidades en el casco urbano y las veredas de la situación registrada, conformación de comisiones permanentes para: el ajuste del "Plan de Emergencia" y la elaboración del "Plan de Contingencia", el acompañamiento a la población desplazada, la verificación de las dinámicas del conflicto armado y los daños causados, la elaboración de documentos oficiales de las autoridades indígenas, y la articulación con las comisiones correspondientes del CRIC y la ACIN (4).

Los pueblos indígenas del Cauca tejen en forma cotidiana la vida y la armonía, desde su unidad, su organización, sus planes de vida y su ejercicio de resistencia pacífica. Lo hacen en forma ejemplarizante, en medio de las violencias y a pesar de las mismas. En forma reiterada han caminado la palabra para proponer otra Colombia, que ellos consideran posible, mas justa y mas humana, y la solución negociada del conflicto interno armado.

Creyendo en las infinitas posibilidades de la construcción de la paz, que desde un ejercicio muy especial de creatividad "hace posible lo imposible", como lo han evidenciado las iniciativas civiles de paz de base social de este país, confiamos en poder avanzar en la humanización del conflicto armado, excluyendo a la población civil, en este caso a los pueblos indígenas del Cauca de las hostilidades del mismo, en respeto de su condición de pueblos, sus culturas y su autonomía.

Notas

1. En las fotos superiores: niños y niñas indígenas en la Escuela de Jambaló; y la chiva con los indígenas de Jambaló que se transladan a Pisno.
2. Información recogida de investigaciones realizadas por quien escribe este artículo y de su observación directa.
3. Fotos intermedias: una casa afectada por la confrontación y la torre de comcel luego del atentado.
4. Información recogida de la observación directa de quien escribe este artículo y el comunicado elaborado por el Cabildo Indígena de Jambaló.
5. Fotos inferiores: Camilo Ulcue, gobernador del Cabildo, y Flor Ilva Trochez, coordinadora del Proyecto Global de Jambaló, en socialización de la situación con la comunidad del casco urbano; y Eliceo, Berta, quien escribe este artículo y otros integrantes de la comisión política.

viernes, 12 de febrero de 2010

La ACIN recibe importante reconocimiento de la Casa de las Américas de España

El pasado diciembre del 2009, la Casa de las Américas, al proferir el XIX fallo otorgó a la ACIN y su tejido de comunicaciones el premio Bartolome de las Casas, reconocimiento que por pimera vez llega a Colombia.

El premio en mención se otorga para reconocer a personas, instituciones u organizaciones que se hayan destacado a lo largo del tiempo por la defensa del entendimiento y la concordia con los pueblos indígenas de América, la protección de sus derechos y el respeto de sus valores (1).

Los pueblos indígenas del Cauca se han organizado en una gran estructura regional: el CRIC, generador del movimiento indígena en Colombia; estructuras zonales que integran cabildos de resguardos situados en una determinada cobertura geográfica, como es el caso de la ACIN; y estructuras locales, representadas en los planes de vida de los indígenas que pertenecen a un resguardo, como por ejemplo Jambalò, Toribìo o Tacueyó.

La ACIN es a su vez autoridad tradicional y estructura zonal del Norte del Cauca. A lo largo de su trayectoria se ha distinguido por: jalonar y dinamizar en su ámbito zonal el proceso de resistencia para la paz de los indígenas del Cauca; generar significativas movilizaciones pacíficas, como la del 2004, que alcanzó a congregar a 70.000 índígenas; contribuir a la organización y el fortalecimiento de los planes de vida de los pueblos indìgenas de la Zona Norte; fortalecer la unidad entre las estructuras indìgenas locales, la zonal y la regional; y generar programas tan importantes como el del tejido de comunicaciones, que ha contribuido significativamente a los procesos organizativos de los pueblos indìgneas, a la visibilización de sus propuestas, sus procesos, sus dificultades y sus logros, su labor de construcciòn de paz, y su ejercicio de autonomìa o resistencia indígena (2).

Se destaca en la ACIN una labor de construcción de paz desde la defensa de los DDHH y los Derechos Especiales de los pueblos indìgenas, la defensa de sus derechos como vìctimas de la violencia, y la elaboraciòn de una propuesta de paz soportada en la defensa de la vida en todos sus significados, la oposiciòn a la guerra y al terror provenga de donde provenga, la solución pacífica del conflicto interno armado, la defensa de la naturaleza y el ambiente, la generaciòn de interculturalidad, y un ejercicio de resistencia noviolenta al neoliberalismo y el TLC, la guerra, y toda expresiòn de violencia estructural. La ACIN propende por otra Colombia, que cree es posible, mas digna y mas humana, y camina la palabra y la resistencia para la paz.

Quienes hemos podido conocer algunos aspectos de los pueblos indìgenas del Cauca, sus cosmovisiones, sus propuestas y procesos, celebramos este merecido premio, que reconoce sus esfuerzos y sus logros, y su labor de construcciòn de paz. Compartimos plenamente con la Casa de las Amèricas cuando en su fallo señala que el premio se ha otorgado por la contribuciòn de la ACIN a la afirmaciòn cultural, educativa, política y territorial del pueblo Nasa, los avances de su organizaciòn, los avances en la administraciòn del territorio, y por haber logrado una relevante interlocuciòn internacional. También por incorporar y artícular estrategias comunicativas tradicionales con los medios masivos para informar.



Nota

1. En la foto el lider indígena de la Zona Norte, Feliciano Valencia, en muchas ocasiones consejero y vocero de la ACIN.
2. En la foto inferior a la izquierda, el consejero de Jambaló en la ACIN, Silvio Dagua, ubicado a la izquierda, junto con Eybar Fernandez.
3. La informaciòn registrada con la fuente de informaciòn (1) se soporta en comunicados expedidos por la ACIN el 10 de febrero del presente año.
4. La informaciòn registrada con la fuente de información (2) se soporta en la investigaciòn que la autora de esta artìculo realizo entre el 2002 y el 2004, y la observaciòn directa a sus procesos y acciones, recogida desde entonces.