domingo, 25 de abril de 2010

Encuentro sobre Construcción de Paz acompañado y dinamizado por Lederach

Con el apoyo de CORDAID, y la convocatoria de la Pastoral Social, la Iglesia Menonita, y Justapaz, entre otros, los días 23 y 24 de abril, se realizó en Bogotá el II Encuentro de construcción de Paz 2010, que estuvo acompañado y dinamizado por el académico John Paul Lederach, considerado como una autoridad sobre el tema en el mundo, por sus conocimientos y prácticas en torno del mismo. El evento contó con la participación de experiencias nacionales y locales de construcción de paz de la Iglesia Católica y las Iglesias cristianas y evangélicas, y de experiencias comunitarias emblemáticas como la Asociaciòn de Trabajadores Campesinos del Carare -ATCC-, Nobel alternativo de paz en 1991.

El propósito del encuentro:"consolidar espacios de diálogo colectivo hacia el desarrollo de una agenda estratégica y articulada, a través de líneas de acción en materia de construcciòn de paz en las que se reflejen las diferentes interpretaciones e iniciativas de paz que existen en el país y en la esfera internacional" (1). A su vez, los objetivos esperados fueron: promover un espacio de diálogo y reflexión entre l@s constructor@s de paz para identificar líneas de trabajo comunes y complementarias, y consolidar toda la informaciòn posible sobre las organizaciones de paz en Colombia para tener una base de datos actualizada (2).

En el evento en menciòn, John Paul Lederach presentó su enfoque de construcciòn de paz, representado en la pirámide de los tres niveles: el de base social, el medio de la telaraña, y el alto donde se ubican los actores con poder para negociar. Recordó que la paz se construye en dimensiones que van de abajo hacia arriba y de arriba hacia abajo. A su vez, profundizó en el modelo de la telaraña, y nos recreo con las experiencias de: los grupos de usuarios de bosques comunitarios de Nepal, la de las caminatas circulares de los abuelos de los subclanes de Somalilandia, y la de movilizaciòn y resistencia sexual de las mujeres de Liberia.

El modelo de la telaraña se estructura sobre el análisis de la labor que desarrolla la araña, para asemejarlo a la construcciòn de la paz. Al respecto, la araña parte de visualizar el espacio real con el que cuenta, identifica los puntos de anclaje que son los más importantes por que son los que duran mas, y los ejes por los que cruza los hilos. En el tejido de la araña la centralizaciòn es debilidad, y por el contrario, la descentralizaciòn es fortaleza; combina la independencia y la interdependencia al crear ejes en todos los lugares; y los hilos son flexibles, dado que la rigidez conlleva riesgo y poca duración.

Encontré que en Colombia se aplican todos los modelos de las experiencias mencionadas por Lederach. Los indígenas del Cauca hacen resistencia para la paz y se movilizan para caminar la palabra, las organizaciones de mujeres que luchan contra la guerra hacen resistencia para la paz y se movilizan en rechazo a la guerra, apoyo a las víctimas y clamor por la solución negociada al conflicto armado, las iniciativas de paz de base social aplican en lo local, lo zonal o lo regional el modelo de la telaraña en su ejercicio de construcciòn de paz, y se identifican redes de iniciativas de paz de base social, como la integrada por 29 de estas experiencias, apoyada por el Programa Suizo para la Promoción de la Paz en Colombia -SUIPPCOL-.

Comparto la consideraciòn de Lederach en su último libro: Imaginaciòn moral. El arte y el alma de construir la paz (3), en el sentido de que la construcciòn de la paz no depende de formulas, técnicas o teorías, ni propone soluciones, sino sugiere iniciativas y estrategias que permiten moverse de la violencia destructiva al compromiso social constructivo y la generación del cambio.

He sugerido en algunos encuentros de experiencias constructoras de paz de este país, la importancia de una ruta a seguir: inicialmente profundizar al interior de cada experiencia su propuesta de paz, articular esa propuesta con la de distintas iniciativas de paz de base social, y finalmente con otras iniciativas de la sociedad civil por la paz. De esta manera su incidencia podría ser mayor y a su vez estarían mas preparados para asumir su protagonismo como tercer actor en un proceso de negociaciones de paz.

El evento me parecio valioso e interesante, y lo relacione con el que Suippcol realizó los dìas 15 y 16 de abril de este año con el CRIC y distintas experiencia de la red de iniciativas de paz de base social que apoyan y acompañan. Celebre que esto estuviera ocurriendo en Colombia, pues recordé que en 1998 y 1999 cuando Marcela Salazar y quien escribe este artículo realizábamos un primer estudio sobre las iniciativas de paz de base social, en forma específica las Comunidades de Paz del Urabá antioqueño y chocoano, y la experiencia indìgena de la OIA, al socializar los hallazgos de la misma, recogidos en el libro de entonces (4), en algunos escenarios nos decìan que eran estas experiencias utópicas y se colocaba en duda sus alcances. Doce años después, es bastante lo que hemos avanzado, pues por el contrario, estas experiencias se reconocen en la actualidad como las expresiones mas reales y autènticas de construcciòn de paz en este país.

FUENTES DE INFORMACIÓN

1. Carta de invitaciòn al II Encuentro de construcción de paz 2010, suscrita por CORDAID.
2. Ibídem.
3. Lederach J.P., (2008), Imaginaciòn Moral. El arte y el alma de construir la paz, Bogotà, Editorial Norma.
4. Hernandez Delgado E. & Salazar Posada M., (1999), Con la esperanza intacta. Experiencias comunitarias de resistencia noviolenta, Bogotá, Editorial Arte y Folito.
5. La foto superior recoge el símbolo del encuentro.
6. La foto del medio registra a Lederach en una de sus intervenciones.

miércoles, 21 de abril de 2010

En COCOMACIA las mujeres se organizan y construyen paz



COCOMACIA es proceso organizativo, ejercicio de resistencia civil y experiencia de construcciòn de paz de las comunidades negras del medio Atrato chocoano, y en el imaginario de sus comunidades campesinas: "es la madre a quien se le debe todo"(1). Este proceso, que ha alcanzado una duraciòn de 27 años, ha dejado una profunda huella en las 124 comunidades negras que se asientan a lo largo de las 800 mil hectáreas que constituyen su área de influencia. Ha evidenciado extraordinarias capacidades y potencialidades, de las mismas, y un poder pacífico transformador con logros muy concretos: impedir pacíficamente la entrega en consesión del territorio ancestral por parte del Estado a algunas madereras, la titulación colectivamente del mismo, la protección de la cultura, el proceso organizativo de las comunidades negras en el medio Atrato, incidir en la expedidión de la ley 70 sobre la propiedad colectiva del territorio por parte de las comunidades en menciòn, la prevenciòn del desplazamiento, el retorno de poblaciòn desplazada, el desarrollo de importantes proyectos productivos, y en muchos momentos la disminución de la intensidad del conflicto interno armdo (2).

Al iterior de COCOMACIA se identifica la Comisiòn de Género, que valiosas y destacadas mujeres de la regiòn han generado y dinamizado desde el año 2000. En una conversaciòn informal por estos dìas en Quibdó, ellas me contaron sobre el origen, los principales logros, las dificultades y los proyectos desarrollados por su comisión. Advertí el orgullo y la alegria que sienten por lo que han hecho durante estos últimos 10 años.

Mujeres muy caracterizadas, alegres, dinámicas, inteligentes y disciplinadas están en el origen de la Comisiòn de Genero: Victoria Torres (q.e.d), Justa Mena, Maria del Socorro Martinez, Rubiela Cuesta, Ana Rosa Heredia, Cornelia Chavarro, Julia Susana Mena, Carmen Navia, Josefina Mena, Floralba Blandón, Ana Lorenza Mena, Miguelina Sanchez, y Andrea Mena, entre otras (3). Ellas comprendían que a COCOMACIA le hacía falta un espacio para la reflexiòn, el intercambio de opiniones y la acciòn de las mujeres en torno de su problematica, la de sus comunidades y la regiòn, en búsqueda de alternativas, y en procura de la transformaciòn de realidades impuestas por las violencias. Ellas "sabìan que como mujeres eran complemento de los hombres pero a su vez eran diferentes" (4).

El camino recorrido ha sido muy satisfactorio pero tambièn exigente, lo han caminado poco a poco, asumiendo retos y superando dificultades. Dentro de estas, la cultura patriarcal que dificultaba la comprensiòn adecuada de los significados del género, y que incumbía no solo a las mujeres, sino a la familia y la comunidad en general; y que no permitía que fas mujeres fueran percibidas como parte del trabajo que realizaba el proceso organizativo (5). Tambièn, tener que desarrollar su labor en medio de las violencias y a pesar de ellas, no contar con suficientes recursos de financiaciòn para poder movilizarse y ambientar el proceso en las 124 comunidades, y la condiciòn de la mayorìa de ellas, de cabeza de hogar, por haber perdido a sus compañeros por causa de la violencia o por terminación de la vida en pareja (6).

Sus logros han sido muy significativos: generar y consolidar la Comisiòn de Género, la Escuela de Género que permitiò la formación de un semillero de hombres y mujeres en torno del género y la convivencia pacífica entre hombres y mujeres; incidir para que se adoptara dentro de los reglamentos de COCOMACIA, que en la junta de cada Consejo Comunitario Local, Zonal y el Mayor hicieran parte por lo menos tres mujeres; la capacitación que han realizado en las comunidades para la consolidaciòn de la Comisiòn en mención; y los importantes proyectos productivos realizados, como el de artesanìas y el del restaurante: cocina popular campesina, en el que preparan los deliciosos platos propios de las comunidades negras (7).

Identican dentro de los principales proyectos que han desarrollado: el de la Escuela de Género que les apoyó Diakonìa; el de socializaciòn en las comunidades de la ley 1257 del 2008 sobre noviolencia contra la mujer y el Auto 092 del mismo año sobre dignidad de la mujer desplazada, apoyado por Cordai y Synergia; y las microempresas con capital semilla que han benficiado a mas de 100 mujeres de la regiòn (8).

Fue muy gratificane para mi conversar con ellas por estos dìas, encontrarlas tan dispuestas, activas y optimistas a pesar de tantas dificultades, reconociendo que han caminado y a su vez han hecho camino, y que han desplegando un extraordinario poder pacífico transformador. Sin lugar a dudas, en el dìa a dìa, desde sus capacidades y su unidad ellas han procurado la defensa de la vida, el territorio y la cultura; han trabajado por unas relaciones de género mas pacíficas y la dignificaciòn de las condiciones de vida de las mujeres en el medio Atrato; y han contribuido a generar alternativas de soluciòn para la sostenibilidad de muchas mujeres de la Comisiòn. Ellas como COCOMACIA han evidenciado toda la creatividad de los constructores de paz que hacen posible lo imposible.

FUENTES DE INFORMACIÒN

1. Hernandez Delgado E., (2004), Resistencia civil artesana de paz. Experiencias indìgenas, afrodescendientes y campesinas, Bogotá, Editorial Universidad Javeriana.
2. Conversaciòn informal con las integrantes de la Comisiòn de Género de COCOMACIA.
3. Ibíd.
4. Ibíd.
5. Ibíd.
6. Ibíd.
7. Ibíd.
8. Ibíd.

sábado, 27 de febrero de 2010

Desde la unidad y la organizaciòn comunitaria Jambalo resiste pacificamente a la guerra












Fue corto el tiempo de celebación por el reconocimiento de la Casa de las Américas a la ACIN, dado que el escalamiento del conflicto interno armado se hizo sentir en Caldono, Jambaló, Cajibio y Mondomo. De la alegria a la tristeza, de la normal cotidianidad a la zozobra, de la armoní a a la guerra, y de la confrontaciòn entre actores armados a la resistencia comunitaria noviolenta.

Como lo he manifestado en distintos documentos y en artículos de este blog, Jambaló es un territorio indìgena y al mismo tiempo un municipio de Colombia, donde aproximadamente 15.000 personas, 97% indígenas, han dinamizado el movimiento indígena que surgió con el CRIC en 1971 y el plan de vida que ellos mismos generaron en 1987. Es tierra de montañas, de ejercicio de resistencia indígena, de sueños comunitarios y realizaciones perfectibles de los mismos, de luchas por la protecciòn de aspectos vitales e invaluables: la vida en su comprensión más amplia, la cultura, el territorio, la autonomìa, y la integridad de la comunidad entre otros. Es un territorio donde se asientan pueblos indígenas alegres, laboriosos, persistentes, y disciplinados; en él los niños y las niñas, como los que se observan en la foto superior, alegran la cotidianidad y van a la escuela; y una comunidad organizada se moviliza desde las potencialidades de su cultura y sus recursos propios para construir su presente y su futuro, y responder a los desafíos que le imponen las violencias, las de la pobreza y la exclusiòn, y la del conflicto armado (2).













Nos preparábamos para dar comienzo a la sexta jornada presencial de la Escuela de Formación Integral, proyecto apoyado por la Delegación de la Unión Europea, cuando el conflicto en mención volvió a colocar a la comunidad en el medio de la confrontación, entre una insurgencia que lanzaba artefactos explosivos y un Ejército que desde el casco urbano respondía con ráfagas de fusil. Del hostigamiento se paso al combate, 4 horas en la madrugada y otras 4 en la tarde del sabado 20 de febrero, luego se registro el ataque a la torre de Comcel y la incomunicación de la poblaciòn civil, nuevas confrontaciones el miércoles 24 y sobrevuelos de aviones de la Fuerza Pública. Las consecuencias inmediatas: daños en 7 casas, el desplazamiento de la población a los sitios de concentración previstos en "el plan de emergencia" que los indígenas habían elaborado desde finales de la década de los noventa del siglo XX, en el marco de su ejercicio de autonomía o resistencia pacífica, como los denominamos desde la mirada externa; la comunidad expuesta a los artefactos explosivos que quedaron en los potreros y caminos; una población con traumas psicológicos; la suspensión de todas las actividades en el Resguardo y Municipio; y la necesidad extrema de abastecer los sitios de concentración para cubrir en ellos las necesidades esenciales de la población concentrada en ellos (3).










Destaco de manera muy especial la respuesta de los indígenas de Jambaló a la crisis humanitaria generada por la expresión del conflicto armado, que se caracterizó por: unidad entre las autoridades del Cabildo y las de la Alcaldía municipal, socialización con las comunidades en el casco urbano y las veredas de la situación registrada, conformación de comisiones permanentes para: el ajuste del "Plan de Emergencia" y la elaboración del "Plan de Contingencia", el acompañamiento a la población desplazada, la verificación de las dinámicas del conflicto armado y los daños causados, la elaboración de documentos oficiales de las autoridades indígenas, y la articulación con las comisiones correspondientes del CRIC y la ACIN (4).

Los pueblos indígenas del Cauca tejen en forma cotidiana la vida y la armonía, desde su unidad, su organización, sus planes de vida y su ejercicio de resistencia pacífica. Lo hacen en forma ejemplarizante, en medio de las violencias y a pesar de las mismas. En forma reiterada han caminado la palabra para proponer otra Colombia, que ellos consideran posible, mas justa y mas humana, y la solución negociada del conflicto interno armado.

Creyendo en las infinitas posibilidades de la construcción de la paz, que desde un ejercicio muy especial de creatividad "hace posible lo imposible", como lo han evidenciado las iniciativas civiles de paz de base social de este país, confiamos en poder avanzar en la humanización del conflicto armado, excluyendo a la población civil, en este caso a los pueblos indígenas del Cauca de las hostilidades del mismo, en respeto de su condición de pueblos, sus culturas y su autonomía.

Notas

1. En las fotos superiores: niños y niñas indígenas en la Escuela de Jambaló; y la chiva con los indígenas de Jambaló que se transladan a Pisno.
2. Información recogida de investigaciones realizadas por quien escribe este artículo y de su observación directa.
3. Fotos intermedias: una casa afectada por la confrontación y la torre de comcel luego del atentado.
4. Información recogida de la observación directa de quien escribe este artículo y el comunicado elaborado por el Cabildo Indígena de Jambaló.
5. Fotos inferiores: Camilo Ulcue, gobernador del Cabildo, y Flor Ilva Trochez, coordinadora del Proyecto Global de Jambaló, en socialización de la situación con la comunidad del casco urbano; y Eliceo, Berta, quien escribe este artículo y otros integrantes de la comisión política.

viernes, 12 de febrero de 2010

La ACIN recibe importante reconocimiento de la Casa de las Américas de España

El pasado diciembre del 2009, la Casa de las Américas, al proferir el XIX fallo otorgó a la ACIN y su tejido de comunicaciones el premio Bartolome de las Casas, reconocimiento que por pimera vez llega a Colombia.

El premio en mención se otorga para reconocer a personas, instituciones u organizaciones que se hayan destacado a lo largo del tiempo por la defensa del entendimiento y la concordia con los pueblos indígenas de América, la protección de sus derechos y el respeto de sus valores (1).

Los pueblos indígenas del Cauca se han organizado en una gran estructura regional: el CRIC, generador del movimiento indígena en Colombia; estructuras zonales que integran cabildos de resguardos situados en una determinada cobertura geográfica, como es el caso de la ACIN; y estructuras locales, representadas en los planes de vida de los indígenas que pertenecen a un resguardo, como por ejemplo Jambalò, Toribìo o Tacueyó.

La ACIN es a su vez autoridad tradicional y estructura zonal del Norte del Cauca. A lo largo de su trayectoria se ha distinguido por: jalonar y dinamizar en su ámbito zonal el proceso de resistencia para la paz de los indígenas del Cauca; generar significativas movilizaciones pacíficas, como la del 2004, que alcanzó a congregar a 70.000 índígenas; contribuir a la organización y el fortalecimiento de los planes de vida de los pueblos indìgenas de la Zona Norte; fortalecer la unidad entre las estructuras indìgenas locales, la zonal y la regional; y generar programas tan importantes como el del tejido de comunicaciones, que ha contribuido significativamente a los procesos organizativos de los pueblos indìgneas, a la visibilización de sus propuestas, sus procesos, sus dificultades y sus logros, su labor de construcciòn de paz, y su ejercicio de autonomìa o resistencia indígena (2).

Se destaca en la ACIN una labor de construcción de paz desde la defensa de los DDHH y los Derechos Especiales de los pueblos indìgenas, la defensa de sus derechos como vìctimas de la violencia, y la elaboraciòn de una propuesta de paz soportada en la defensa de la vida en todos sus significados, la oposiciòn a la guerra y al terror provenga de donde provenga, la solución pacífica del conflicto interno armado, la defensa de la naturaleza y el ambiente, la generaciòn de interculturalidad, y un ejercicio de resistencia noviolenta al neoliberalismo y el TLC, la guerra, y toda expresiòn de violencia estructural. La ACIN propende por otra Colombia, que cree es posible, mas digna y mas humana, y camina la palabra y la resistencia para la paz.

Quienes hemos podido conocer algunos aspectos de los pueblos indìgenas del Cauca, sus cosmovisiones, sus propuestas y procesos, celebramos este merecido premio, que reconoce sus esfuerzos y sus logros, y su labor de construcciòn de paz. Compartimos plenamente con la Casa de las Amèricas cuando en su fallo señala que el premio se ha otorgado por la contribuciòn de la ACIN a la afirmaciòn cultural, educativa, política y territorial del pueblo Nasa, los avances de su organizaciòn, los avances en la administraciòn del territorio, y por haber logrado una relevante interlocuciòn internacional. También por incorporar y artícular estrategias comunicativas tradicionales con los medios masivos para informar.



Nota

1. En la foto el lider indígena de la Zona Norte, Feliciano Valencia, en muchas ocasiones consejero y vocero de la ACIN.
2. En la foto inferior a la izquierda, el consejero de Jambaló en la ACIN, Silvio Dagua, ubicado a la izquierda, junto con Eybar Fernandez.
3. La informaciòn registrada con la fuente de informaciòn (1) se soporta en comunicados expedidos por la ACIN el 10 de febrero del presente año.
4. La informaciòn registrada con la fuente de información (2) se soporta en la investigaciòn que la autora de esta artìculo realizo entre el 2002 y el 2004, y la observaciòn directa a sus procesos y acciones, recogida desde entonces.

lunes, 25 de enero de 2010

La Ternura


Una reproducciòn de esta pintura de Oswaldo Guayasamín, que recibí de regalo por estos días, decidí convertirla en la ilustraciòn y el tema del primer artìculo del Blog en este año 2010. Encontre muchas razones para ello: la vida del artista, su obra, el tema de la pintura, su estilo, y la oportunidad para destacar la importancia de la ternura como habitus de paz.

Oswaldo Guayasamin fue un importante y reconocido pintor Ecuatoriano. Nació en Quito, en 1919, de padre indìgena y madre mestiza, y su vocaciòn temprana se materializo en una obra prolìfica a lo largo de su vida, que le hizo merecedor de diversos reconocimientos.

Guayasamín pintó para sensibilizar sobre el dolor humano y la injusticia, sobre todo la que han padecido historicamente los pueblos indígenas. Esta poblaciòn representò el centro de expresiòn y preocupación de su obra artìstica; aunque mas tarde tambièn pintó para reflejar la realidad de la multiculturalidad y la importancia de la interculturalidad . Finalizando la dècada de los ochenta del siglo XX, elaboro mas de 100 obras en las que intentó recoger sentimientos y valores como el amor y la ternura, esta última representada en la pintura que ilustra este artículo. Su estilo fue caracterizado como expresionista, y esto es evidente en cada una de sus obras.

Este gradioso pintor realizó su primera exposiciòn a los 23 años, y un total de 180 de ellas lo largo de su vida . Recibio diversos reconocimientos: en 1957, el de mejor pintor de sudamérica, otorgado por la Bienal de Sao Paulo en Brasil; en 1960, el gran premio del salon de honor de la II Bienal de pintura, escultura y grabajo de Mèxico; y en 1974, fue condecorado por el gobierno de Francia, entre otros .

Relacionando el tema de la obra referida con la paz y su construcciòn, encuentro que la ternura es un sentimiento muy especial e importante, y lo identifico dentro de los habitus de la paz. Estos pueden ser comprendidos como cualidades adquiridas y que permanecen como una disposiciòn permanente, una manera de ser, que permite adaptarse al medio en que viven los seres humanos y las dinàmicas que crean, es decir a la complejidad . La ternura como expresiòn de la afectividad nos reconcilia con lo mejor del genero humano, posibilita la comunicaciòn, el encuentro, la construcciòn conjunta, y la convivencia armònica. A su vez, es un antídoto frente a las durezas que distancian, hacen daño, impiden la comunicaciòn y la construcciòn de la solidaridad.

La ternura es poder pacífico transformador, posibilita el empoderamiento pacifista y la transformaciòn constructiva de la realidad y los conflictos.

NOTA:

Este artìculo ha consultado las siguientes fuentes.

1. Datos biográficos de Guayasamín en. http:/es.wikipedia.org/wiki/oswaldo_guayasamin
2. Sobre los Habitus de paz en: Muñoz F.A., Los habitus de la paz imperfecta, ponencia presentada en el encuentro del grupo de investigaciòn HUM -607 paz y regulaciòn de conflictos, realizado el 20 de septiembre de 2009 en Granada, España.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Pel Sxa´m Stereo recibe premino de periodismo Semana Petrobras 2009















Pioyá es un Resguardo Indìgena del Municipio de Caldono, ubicado en el nororiente del departamento del Cauca, cuenta con una población aproximada de 2.746 indígenas del pueblo Nasa, y su cotidianidad se desarrolla en permanentes mediaciones entre prácticas pacifistas y el impacto del fuego cruzado generado por la confrontaciòn entre el Ejército y el movimiento insurgente de las FARC, en un contexto de conflicto armado escalado. Alli se registra un poder pacífico transformador que se materializa en un ejercicio de resistencia civil o noviolenta y una importante estrategia de la misma, como lo es su emisora comunitaria: Pel Sxa´m Stereo Herramienta de paz, cultura y desarrollo.

La emisora comunitaria evidencia la creatividad, persistencia y rica imaginaciòn del Cabildo de Pioyá en sus esfuerzos de construcciòn de paz, toda vez que su creaciòn y funcionamiento hace posible lo imposible: constituir el único medio de comunicaciòn en un lugar donde ni siquiera existe telefonía fija o móvil, funcionar con precarios equipos y recursos económicos, y sin sede propia, y sacar adelante su propuesta y programaciòn a pesar de las graves amenazas que ha recibido el colectivo de jóvenes que la coordina.

Esta emisora comunitaria cuenta con propósitos y logros claros y evidentes frente a diversos aspecto inherentes a la paz: el fortalecimiento y la protecciòn de la cultura del pueblo Nasa asentado en Pioyá, el ejercicio de autonomìa o resistencia civil frente a la violencia del conflicto interno armado, la defensa de la vida y la integridad de la comunidad, la protección de la madre tierra, tan vital para los pueblos indígenas, especialmente para disminuir la práctica de quemas y el cuidado de los "ojos de agua"; la prevenciòn frente a los campos minados y artefactos explosivos, la sustituciòn de cultivos de uso ilìcito, y el fortalecimiento de la gobernabilidad promoviendo la participación comunitaria y divulgando las decisiones de las autoridades tradicionales (1).

Se ha convertido en voz de alerta que ha permitido, como en el 2006, proteger la vida de civiles de un helicóptero que cayo en el territorio con dineros del banco agrario, cuando este era alcanzado por la insurgencia de las FARC; en el 2008, rescatar a 7 funcionarios de la Alcaldìa de Jambaló, retenidos por el actor armado en menciòn; y la sustitución voluntaria de cultivos de marihuana en 8 hectáreas (Ibid.).

El proceso de la emisora encontró su origen en la decisiòn de la asamblea comunitaria y de las autoridades tradicionales del Cabildo de Pioyá en el año 1999. En el 2003 adquirieron los primeros equipos, y en el 2006 se trasladaron a un lugar con mejor y mayor cobertura. Desde entonces desarrolla programas propios, generados desde la comunidad y las autoridades, bilingues, y de significativo alcance, llegando al 95% de la comunidad (Ibid).

Esta ejemplarizante iniciativa de paz acabar de recibir el Premio Semana- Petrobras de Periodismo 2009, en su categoría medio comunitario, que apoyan: la Fundaciòn Konrad Adenauer, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y Avina, siendo seleccionada entre 1.158 postulados (2). ¡¡¡ Que maravilloso que se reconozcan, estimulen y fortalezcan estos esfuerzos de construcción de paz¡¡¡ Muy bien por los promotores de la iniciativa y muy merecido para el Resguardo de Pioya, su cabildo y el colectivo de jóvenes que saca adelante la emisora comunitaria.

NOTAS:

1. La fuente de informaciòn indicada en (1) corresponde al documento de postulaciòn elaborado por el Cabildo de Pioyá, de septiembre de 2009.

2. La fuente de información señalada en (2), corresponde a comunicado del Programa de Naciones Unidas -PNUD-, circulado en la red el 11 de noviembre del 2009.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Nasa Uuns Yhup´ Pheini: justicia desde el pensamiento nasa y propuesta para la paz


El pasado 27 de octubre, en el óvalo de San Pedro, en la localidad de Caloto, los pueblos indígenas organizados en el Consejo Regional Indígena del Cauca -CRIC-, desde el Nasa Uuns Yush Peini, que traduce del Nasayuwe al español:"aconseja desde el corazón", hicieron ejercicio de su derecho propio y formularon una propuesta para la paz.

La audiencia respondía a la carencia de respuesta del gobierno nacional, representado por el Presidente Álvaro Uribe Vélez, y del movimiento insurgente de las FARC, a la convocatoria formulada por los pueblos indígenas del Cauca para debatir públicamente diversas realidades de la expresión del conflicto interno armado, que estaban colocando en riesgo la pervivencia de las comunidades en este departamento.

El evento fue acompañado por indígenas de distintos resguardos, la "guardia indígena" del norte del Cauca, y algunos representantes de organizaciones no gubernamentales y de los movimientos sociales. Teniendo en cuenta los usos y costumbres propios, al inicio se escuchó el sonido especial que producía el cacho, y que tenía por finalidad invitar a la comunidad a comerzar la audiencia. A renglón seguido, la autoridad propia realizó el ritual de apertura del camino, para que las decisiones adoptadas por el tribunal indígena contribuyeran al propósito de justicia, armonía y equilibrio. Luego se concedió el uso de la palabra a autoridades indígenas, representantes de los movimientos sociales y sectores no gubernamentales, y se dieron a conocer las conclusiones del tribunal indígena.

En sus conclusiones la audiencia manifestó: "(...) convencidos que la paz es posible, convocamos al país en su conjunto a la minga de resistencia social y comunitaria de los pueblos, a los gremios, las Iglesias, a los organismos multilaterales, a los sindicatos, a los partidos políticos, a los medios de comunicación, y a toda la sociedad civil para que iniciemos conversas que permitan construir salidas políticas negociadas al conflicto que vive nuestro país en el marco de una agenda de paz (...) estamos convencidos de que la paz no se decreta, que debe ser un proceso social que se construye desde las comunidades, desde las víctimas y con todos los sectores de la sociedad, es incluyente e integral, se vive cotidianamente y tiene como sostén la justicia social. Son múltiples las propuestas y acciones de paz que se vienen construyendo al interior de movimientos, iniciativas y organizaciones sociales en el país, en este sentido se hace necesario avanzar en estrategias y metodologías para identificar elementos que a futuro posibiliten la construcción de un consenso mínimo en torno de lineamientos que constituyan un movimiento nacional por la paz y a su vez para profundizar en la construcción cotidiana de la paz al interior de cada iniciativa u organización social participante. Bajo este enfoque el movimiento indígena desarrolla y le propone al país: mantener y ampliar los espacios de encuentro, articulación e intercambio de experiencias de paz existentes en el país; vincular a dirigentes, autoridades civiles, eclesiásticas, corporaciones e instituciones públicas para que fortalezcan la agenda de paz propuestas; avanzar en la unidad con otros movimientos y sectores sociales, respetando la diversidad, las problemáticas que nos afectan de manera particular y las diferencias que no hemos resuelto; crear condiciones político - jurídicas para desarrollar escenarios de diálogo locales y regionales con los actores armados; y fortalecer comisiones operativas y de interlocución con las demás iniciativas de paz existentes en el país, y con la comunidad internacional"

A su vez, el tribunal propuso frente al accionar de los actores armados: "(...) Que las FARC detenga el reclutamiento de comuneros y comuneras, y entreguen a las autoridades indígenas a los guerrilleros que quieran regresar de manera voluntaria a las comunidades; que tanto la guerrilla, el ejército nacional y demás actores armados retiren todo tipo de estructuras político militares, artefactos explosivos instalados y almacenados en los territorios indígenas; que en caso de enfrentamientos armados tanto la guerrilla de las FARC, el ejército nacional y la policía no utilicen las viviendas de comuneros y comuneras como escudos y trincheras; que el gobierno nacional, la guerrilla, las fuerzas militares, y los grupos paramilitares asentados en la región detengan de manera inmediata los señalamientos, juicios, amenazas y asesinatos selectivos a comuneros, autoridades y líderes de las comunidades; y que ningún actor armado fomente la siembra de cultivos de uso ilícito, y retire los laboratorios de procesamiento de alucinógenos de los territorios (...)".

Finalmente se declararon en desobediencia civil y resistencia pacífica hasta que los actores armados no acojan, acaten y respeten la decisión de los pueblos indígenas.

Una vez mas, desde los valores de sus culturas, sus potencialidades para la construcción de la paz, y las necesidades extremas en que se encuentran los pueblos indígenas, ellos ejercen la resistencia pacifica para protegerse y a su vez proponer el cambio, como lo hacen en este caso, planteando una práctica de diálogo y concertación que permita encontrar alternativas de solución pacífica al conflicto armado del país.


NOTA

1. El texto encomillado fue tomado del documento "Mandato del Nasa Uus Yhup´Phenni - Tribunal Indígena del Cauca", expedido por los pueblos indígenas del Departamento del Cauca, del 27 de octubre del 2009.
2. En la foto superior se registra el momento de iniciación de la audiencia, conocida como Nasa Uuns Yusch Peini. Allí se destaca Feliciano Valencia, líder del movimiento indígena.
3. En la foto inferior se percibe el óvalo de San Pedro del parque principal de Caldono. En su interior se evidencian las autoridades indígenas, y en su exterior la guardia indígena.
4. En la foto inferior se identifican autoridades de la ACIN y del Cabildo Indígena de Jambaló. Dentro de las primeras, Silvio Dagua,; y respecto de los segundos, Eybar Fernandez, coordinador del Proyecto Global de Jambaló.